ACEITE ESENCIAL DE LAVANDA. CALMANTE Y RELAJANTE.
El aceite esencial de Lavanda es una apuesta segura por su acción calmante y relajante.
Está indicado para tratar el estrés, los problemas de sueño, la ansiedad o la angustia, así como alteraciones de origen nervioso del tipo de espasmos digestivos, náuseas o migraña.
La lavanda es también muy beneficiosa para la piel, gracias a su acción cicatrizante y calmante. Es especialmente útil para tratar los problemas de la piel tales como el eccema, la dermatitis, las quemaduras, etc.
Es un potente analgésico y antiespasmódico que puede aplicarse mediante masaje para aliviar calambres, contracturas y espasmos musculares, así como reumatismos.
Modo de uso: Puede utilizarse de diversas formas: en difusión ambiental, por vía oral, tópica u olfativa.
- ESTRÉS, ANSIEDAD: aplicar 2 gotas en la cara interna de las muñecas y realizar un suave masaje frotando una contra la otra. A continuación, colocar las manos en forma de cuenco y cubrirse la nariz realizando una inhalación profunda.
- PROBLEMAS DE SUEÑO: misma aplicación que para el estrés y ansiedad. También se pueden aplicar 2 gotas en la funda de la almohada y 1 gota diluida en aceite vegetal aplicándola en el plexo solar.
- ECCEMA: 1 gota diluida en 2 gotas de aceite vegetal de CALÉNDULA para aplicar en la zona afectada durante el brote.
- ESPASMOS DIGESTIVOS (ORIGEN NERVIOSO): masajear la zona con 3-4 gotas de aceite esencial diluidas en aceite vegetal 3-4 veces al día.
PRECAUCIONES: No recomendado por vía oral durante los 3 primeros meses de embarazo así como en menores de 6 años.